domingo, 21 de junio de 2009

Un sueño antepuesto a las dificultades...

Hace 2 años tomé una de las decisiones más trascendetales de mi vida, me decidí a seguir aquel sueño que floreció en años de colegio, aquel que a pesar de las dudas paralelas a su existencia, continúa haciendose fuerte...

No sabía de la existencia de la carrera de Comunicación Colectiva como tal, simplemente sabía que quería estudiar periodismo en la UCR, así que si tenía que esperar año y medio para llevar el primer curso periodístico, ¿Que importaba? me sentía capaz de aguantar lo que viniera.

Entrando no más, me di cuenta que no era como la mayoría de personas que cursaban la carrera, pues soy una persona más reservada, más seria y no ocupo relacionarme con mucha gente para estar feliz, por lo tanto el adjetivo de antisocial no calza con mi persona.

La carrera no es ni por asomo la más dura de cursar, sin embargo defiendo a como de lugar, que exije como pocas una verdadera vocación para estudiarla, y aún mas para ejercerla...

La motivación ha amenazado un par de veces con su desvanecimiento, la idea de cambiar de rumbo ha estado latente, miles de preguntas afloran en mi cabeza, y a no todas les encuentro respuesta, pero creo que el tiempo me las dará, al menos eso creo...

Si he considerado dejar ir todo y no lo he hecho, es porque se que no soportaría vivir bajo la sombra de un sueño que no fui capaz de alcanzar, la decepción de haberme dado por derrotado sin siquiera haber luchado verdaderamente.

Mientras el tiempo sigue su curso, el vigor de esta idea me impide darme por vencido, soy el único capaz de entender cuanto lo quiero lograr, y a la vez el único con el poder de demostrar lo que delatan mis palabras...

No ha sido fácil mantenerme, ha habido caídas, pero hoy encuentro mi recompensa en tanto vuelvo de un agotador día de U y me doy cuenta, que he dado un paso pequeño si se quiere, pero en esencia un paso más hacia la consecusión de un sueño...


viernes, 12 de junio de 2009

Huele a mundial...

A un año de que de inicio el evento máximo del deporte más hermoso del planeta, La Copa del Mundo de fútbol Sudáfrica 2010, el orbe palpita desde ya las diversas emociones que supone un torneo de tal magnitud.

Desde la alegría y satisfacción de los ya clasificados, pasando por la esperanza y la fé de aquellos que aún luchan por llegar, hasta la decepción y la frustración de quienes el sueño de ver a su país en la máxima cita, se ha esfumado por completo.

¿Y Costa Rica?

Nuestro país no escapa ni por un momento a este fenómeno de superlativas dimensiones. Costa Rica palpita, huele y respira mundial...y lo hace con ilusión.

Una ilusión fortalecida luego de los resultados que arrojó una semana de eliminatorias que ni el más apasionado y fiel de los aficionados, hubiese imaginado para nuestra Selección Nacional. Nos encontramos a mitad de la ruta hacia el mundial, y la tricolor parece no poder estar mejor encaminada.

Mucho se podrá decir acerca de que somos líderes absolutos del hexagonal, o que somos el equipo con más victorias en la eliminatoria mundialista a nivel mundial, y quizá todo eso sirve para explicar el buen momento de la nacional pero, en mi opinión, las implicaciones de un momento como este son capaces de expresarse más allá de la fría estadística...

En estos momentos es donde la Selección Nacional se convierte en algo más que un equipo de fútbol, ahora sí es "el equipo de todos", uno de los pocos motivos que tiene la gente para enorgullecerse de un país que en general, no atraviesa buenos tiempos...

Sabemos que a pesar de ser un país futbolero, no a todos les agrada este deporte, o no todos lo viven y lo sienten de la misma manera, pero vamos, a nadie le viene mal una noticia de este tipo, y además como se dice popularmente, "están representando bien al país".

De todos modos, ¡Gracias Sele!, gracias por haber devuelto un poco de la esperanza y la alegría que han resultado perdidas para este país, gracias por enviarnos un mensaje de positivismo entre tanta decepción creciente en nuestra sociedad. Gracias...por impregnarle a Costa Rica un tenue pero agradable, olor a mundial...